Cada vez estoy más convencida. Lo sencillo es efectivo. Lo sencillo te hace la vida más fácil. Desarrolla un concepto, pero que sea sólido. Es mejor transmitir bien una idea en vez de muchas y mal. Si desarrollas bien esa idea, se consiguen resultados espectaculares.
Ejemplo de ello es la propuesta del estudio m, de Barcelona, para una tienda de golosinas, happy pills.
Hace unos días volví a la ciudad condal y me acordé de todas las cosas que me gustaron cuando estuve estudiando allí. Y esta tienda era una de esas cosas.
El concepto es sencillo: gominola=felicidad. A partir de ahí, se ha configurado todo un mundo de píldoras de la felicidad para arreglar cosas cotidianas como ese lunes que empieza, esa lavadora que se estropea, los días grises…
Todos conocemos el efecto que tiene un poco de azúcar en el cuerpo cuando estás de bajón, y la verdad, es que en este trabajo lo han sabido transmitir muy bien, de una manera agradable y divertida. No necesitamos cosas tristes.




